
Equipo de Tarifa Clara · Responsable del contenido: Valentina Da Silva Antón, Directora de Tarifa Clara

El consumo de energía en casa preocupa a muchos hogares, sobre todo cuando el precio de la electricidad cambia a menudo. La calefacción y el aire acondicionado suelen figurar entre las partidas que más pesan en la factura. Un termostato inteligente te ayuda a controlarlas: regulas la temperatura desde el móvil y con horarios adaptados a tu rutina, para no gastar energía en una casa vacía.
Un termostato tradicional enciende y apaga la calefacción o el aire acondicionado según una temperatura fijada. Uno inteligente va más allá: se conecta a internet, permite ajustar la temperatura desde el teléfono, aunque no estés en casa, y algunos modelos aprenden de tus hábitos.
Imagina que sales de casa y olvidas apagar la calefacción. Con un termostato inteligente lo apagas al instante desde el smartphone. Además, muchos modelos incorporan geolocalización: detectan cuándo te acercas a casa y empiezan a climatizarla justo a tiempo, sin gasto innecesario.
La inversión inicial se puede recuperar con la reducción del consumo, pero el plazo depende de tu vivienda y de tus hábitos. Por eso no damos una cifra cerrada: más abajo te explicamos de qué depende y cómo calcularlo con tus propios datos.
El ahorro real cambia mucho de una casa a otra. Depende sobre todo de:
Los números siguientes son ilustrativos, no medidos ni una promesa de ahorro. Sirven para que veas cómo se hace la cuenta con tu factura.
Ejemplo 1: aire acondicionado eléctrico en verano. Un equipo de 1,2 kW de potencia eléctrica funcionando 6 horas al día consume unos 7,2 kWh diarios, es decir, unos 216 kWh en un mes de 30 días. Si el termostato permite que deje de funcionar 1 hora diaria que antes estaba encendido sin necesidad, son 1,2 kWh al día y 36 kWh al mes. Multiplica esos kWh por el precio de tu kWh y tendrás el ahorro mensual de ese caso. Con un precio ficticio de 0,15 €/kWh, serían 5,40 € al mes.
Ejemplo 2: calefacción eléctrica o bomba de calor en invierno. Una vivienda que gasta 300 kWh al mes en calefacción y baja la temperatura por la noche y en las horas fuera de casa podría reducir parte de ese consumo. Si fuese un 8 % (cifra supuesta para el ejemplo), serían 24 kWh al mes, unos 3,60 € con el mismo precio ficticio. En una casa que ya controlaba bien la calefacción, el recorte sería menor.
Ejemplo 3: caldera de gas. El termostato reduce el consumo de gas, pero ese ahorro aparece en la factura del gas y no en la de la luz. Para estimarlo, aplica el mismo método con los kWh de gas. Si te interesa, te lo contamos en la guía de tarifas de gas.
Sustituye estos valores por los de tu factura: kWh de los meses de climatización, horas de uso y precio real de tu kWh.
El plazo de amortización no es igual para todos. Se calcula así:
Con los números ficticios anteriores, un ahorro de unos 5 € al mes en la temporada de uso daría pocos euros al año, y el plazo sería largo. En una vivienda con mucho gasto en climatización, muchas horas vacía y una tarifa con precios muy distintos según la hora, el cálculo cambia. Por eso decimos que depende de cada casa: no hay un plazo válido para todos.
Cualquier cifra de ahorro que veas en la publicidad es una media de otros hogares. Úsala como referencia y no como promesa para tu casa. Si quieres saber cuánto te cuesta hoy tu consumo y cuánto puedes mejorar, te hacemos un estudio gratis de tu factura antes de que cambies nada. Si no compensa cambiar, te lo decimos.
Un termostato rinde más dentro de un hogar bien gestionado. Algunas ideas para sumar:
Un termostato inteligente es un paso sencillo para gastar menos y reducir tu huella de carbono, con más confort y control sobre el uso de la energía. Si quieres ver más formas de bajar la factura, consulta cómo reducir la factura de la luz en España o revisa nuestras tarifas de luz y gas.
La geolocalización es una función de algunos termostatos inteligentes que utiliza la ubicación de tu teléfono para saber si estás cerca de casa. El termostato ajusta automáticamente la temperatura para que la casa esté a punto cuando llegues, evitando calentar o enfriar un hogar vacío y, por lo tanto, ahorrando energía.
Sí, es una de las principales ventajas. Al estar conectados a internet, puedes controlar y ajustar la temperatura de tu hogar desde cualquier lugar a través de una aplicación en tu teléfono.
Cualquier hogar con un sistema de climatización puede beneficiarse, pero son especialmente útiles en viviendas de uso temporal o propiedades de inversión, donde se necesita un control preciso y remoto del consumo de energía para optimizar los costes.
Depende de tu vivienda: del gasto en climatización, de las horas que está vacía, del tipo de instalación y del precio de tu energía. Haz la cuenta con los pasos del apartado de amortización y, si quieres, te hacemos un estudio gratis de tu factura antes de que cambies nada.
Y un aviso si cambia algo que te afecte: bono social, precios, plazos. Sin spam y con la baja a un clic.